BCCCAP00000000000000000000461
EPÍSTOLA DEI, P. SANTANbE~ A F.R. DIBGÓ Salta ligera al cieno y empiez¡i a pisotearle, a un lado y a otro, / atrás o por delante. / Sus diligencias frustra .a mano izquierda el cauce; por la derecha, un cerro 1 arcilloso , mojado y deleznabl_r', Pasa al frente y encuentra / un par11peto grande ,: · de tierra, que presenta un estorbo fatal e impene,frable. Volver atrás no puede,," porque la noch~ espar(e, entre las negras sombras, abundancias de uvia 1 s incesantes. No se descubre~~hozas, ni ventas, ni pajar ·~. ni casas, ni caminp s, ig'lesias, cementeyio , ni hospitales. Suelta las bes}'ias, mozo, tu Arañá dice afable, no te reprenda] el amo . y llegue a dar/ castigo, i lo sabe. No llores, /1º te aflija , no me seas cobarde, que en la oi asión el ánin o se muestra y el valor del soldado, en el combate . Suelta lás bestias, digo , y procur¡f salvarte; déjanos áquí solos , 1 que confento te ofrezco aquí1espernrte.. Cumydo Dios amanezcéi y la luz salga., vendrás aquí a buscarme. · Pasa tú allá la noche . en Palencia o do puedas refugiarte. En esta situación yo elegiría por partido estimable ·el nuestro carretón, como una suerte más dulce , más trnnquila y deleitable. Mira también que estamos bajo de la adorable providencia de un Dios, que de hito eri hito mirándonos. está con rostro afable. Dos castañas pasadas y una pasa en el manto encontré·; toma una parte: tú comerás la una, yo la otra y la pasa también; esto nos basta . ·Un traguito muy mal no nos vendría, .más mucha falta nos hace; 493
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz