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EiL P. VERITA, COMISARIO DE LA CAUSA DE BEATIFICACIÓN DE FR. DIEGO 48i desde la hora de D~ima, mañana, y ~1e ·1a c·onfirÍnó el padre guardián ..'. Oí la misa de la Virgen en la Pastora y asistí a la Salve. «Abril, 20, domingo: Recé en el coro las cuatro horas menores con lo que dí principio al oficio divino de nuevo.-Hoy se reza del Patrocinio del sefíor san José, a quien me encomiendo para ahora y la hora de mi muer– te, amén. Dominica 3.ª post Pascha y en que en este convento de capuéhi– nos de santa Justa y santa Rufina, vírgenes y mártires de Sevilla, se con– cluye la novena de la Divina Pastora que ha predicado el padre ·fray Fran– cisco de Cabra» (1). <1823, abril, 15... Propósitos hechos: d. 0 ....:.Amar a Dios nuestro Sefíor sobre todas las cosas y a María Santísima nuestra Señora después de Dios ... y en Dios, uno y trino, Pa– dre, Hijo y Espíritu Santo, un Dios en tres personas. Amar al mismo Dios y en Dios arriar todas las cosas, y en el lugar, que Dios sabe, amar a mi alma para que Dios la salve, esto es, amar y servir a Dios en esta vida pa– ra verle y gozarle en la eterna, que es el mismo Dios... «2.. º-Negar .del todo, del todo, del todo, mi voluntad en manos de Dios nuestro Señor, de su .Santísima Madre María Santísima y de nuestro seráfico padre san Francisco ... y de sus sucesores, qué son y fuereri en adelante mis prelados, generales, provinciales y locales. · «3. º-En este propósito general especifico especialmente seis cosas: bautismos; confesiones que haga; rosarios; entrada y salida del convento; del que no saldré sin licencia y si es su voluntad, siempre con compañero; y la colección de papeles que le puse por título, España triunfante, la re– signo, como si estuviese en la hora de mi muerte, pata abandonarla del todo, o seguir haciéndola o no haciéndola, y seguir o no su índice que es– taba formando, y versos latinos que también hacía para hacer .con ellos: 1. 0 Una protesta de mi fe católica, apostólica, romana; 2. 0 Una dedicatoria a la Santísima Virgen María, Madre de Dios en el misterio .de su Durísima Concepción; y 3. 0 Un plan general de toda esta obra.-En todas estas co".' sas haré exactamente lo que dispongan mis dichos prelados» (2). Aunque restan. otros muchos más, cortamos aquí la relación de sus hechos y propósitos para tratar de otro asunto. La memoria de la santidad de fray Diego perduraba y acrecía con los milagros obrados por sU intercesión: nUestra provincia, a pesar de las an– gustiosísimas circunstancias que atravesaba con los conventos desvalija– dos y medio derruidos por los franceses, a pesar del hambre y miseria que sufrían sus frailes, y de que, por ambos motivos, muchos no se ha– bían podido recoger en el claustro después de la disolución de los regula– res por Napoleón, nuestro definitorio, presidido por su provincial, el pa– dre Mariano de Sevilla, dió un decreto, fechado el 20 de abril de .1819, para que se procediese a la causa de beatificación del venerable Diego José de Cádiz. . . . . Desde esa fecha se buscaba un sujeto capaz y diligente, que pudiera encargarse de un proceso que, por la calidad del beatificando, debería ser laboriosísimo y cuajado de incidentes y dificultades. Cuando, el 13 de ju- 1. - 2.• CUARTILLA, ib. - 2, - 3.ª Cl.)ART!LLA, ib, • ól
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