BCCCAP00000000000000000000461
EL P, VERITA, ÁNGEL DE CARIDAD DURANTE EL CÓLERA 463 insaciable; pero el párroco le advir1ió que sólo de sol a sol podía ejercer el ministerio, porque la noche debía dedicarla al descanso. El varón de Dios se fué. aquella noche al curn) il,e lalr1éi ,g.cf; 9 /;{l,.rw y le expuso su .d~seo de asistir a los apestados durante ·toda la noche, que la tenía totalmente libre. El cura no se hizo rogar .y aéeptó el ofrecimie1ito. - _«Resultó-dice su biógrafo-que después de andar el venera_b!e padre todo el día sin _descansar por las calles de la collación del Sagrario, taiides y mañanas enteras sin volver a la parroquia con Su Majestad; después de estar socorriendo a cuanto_smoribundos lo necesitaban; después de andar de casa, en casa p_ara consolarlos a todos ... ; después de no vérsele jan1ás detenid.o para descansar ni saberse cuándo tomaba el preciso ,alimento; después de todo est_o, cuando podía retirarse a tomar el indi_spensable-ali– vio del sueño ..., entonc~s se le veía _toda la noche en la parroquial ·de la Magdalena visitar todos sus enfermos, sacramentarios, confesarlos, sin intermisión, hasta que amane'éía, que se regresaba al Sagr~rio a ·coi:itinuar el n~ismo ministerio con tanto afán .. . como si nada hubiera heclio en toda la noche. ¿Quién ha oido cosa semejante? ... Yo me figuro que n<::i sólo se pasmó Sevilla ycuant_o~ lo observaron, sino que hasta los_mismos ánRe- les s~ pasm¡nían» {n _ _ _ . ,. -·. Pero lo que más asombra de la caridad heroica del padre Verii-a es que, !Íabiendo ·contra ido el cólera gr~vementE' sigue en su áctúación cris– tiana como lo hacía antes. «Enardecido con la calentura ... con las mej illas encendidas con la fuerza del nial-, con los ojos abatidos y ,tristes , anda por las calles de Sevilla entrando en todas las casas, ,-confesando y adminis– trando los santos sacramentos , como si tal.dolrncia estuviese padeciendo, Ni un ·día siquiera hizo cama, ni un día dejó de celebrar lq santa nüsa, ni de rezar el oficio divino, ni dejó de hacer lo mismo que practicaba cuan.do estaba sano: sin dormir, sin .dar reposo a su cuerpo, de día ·en el Sagrario y de noche en fa Magdalena. Adé111ás, no /lay barrí~ en S~villa a,d~rnde po fuese a asistir a los contagiados, porque no siendo mu_y necesaria en _una parte poÍ· ir en el.la cesando la fiebre, acudía. ª- otra dond.:; , '1Sti'!Pª -en su fuerza._Así ~~tú_vo cuatro meses continuos, ql.le fueron en l9s_ qµ~ ;ctU'r.ó:eJ nrnl» (2). · · · Eiste es el padre Verita en una de !as calqmidades más hórr en.das que sufrió Sevilla_: fué el paño de lágrimas para los énfermos ,y !9s sano·s , el con_sueloy salvación de miles de los que murieron, . . el áng:eJ ele Já caridad llevada á heroicos sacrificios en favor de lo_s sévillanos. SUs niérítos sobre– pasqn el niv.el de toda ponderación: recJa1J1a11 a voz en g-rito 'una ,é$tatila iÜn– to al puerite trianero, que rememore su venerable figura y su_s hazañas •. l . Ib., V, p. l. - 2. lb., p. 2.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz