BCCCAP00000000000000000000461

• 1, CAPITULO XLIII Objeto de la tercera parte de .este librp _:_ El venerable padre :Sal· vador de Sevilla, conocido por el padre Verita - Su vida de seg)af'I, estudios y viaje a América - Vocación a la Orden capuchina - \Hr– tudes extraordinarias que practicó en el claustro ----c. Predicadór de plaza - Angel de caridad durante elcólera. · La muerte de fray Dieg·o debía lógicamente producir un . descen~o Cll el termómetro de la devoción ·de:lapiyina Pastora· al faltar le aquella fuer'fe columna y aquel soplo vivificadoÍ;, que durante más tle treinta años 'la hat:flá sostenido, dándole calor y vida. Pero era otro el orden de la Providend~; porque el árbol de la devoción, que con ·amor · tan solícito había c'utti'vádb para que extendiese sus ranrns ppr 1 to'élB~ los confin~s del mundo; ahón¡ con su protección desde el cielo, con. la. fkrviente laboi· de sus herederos 1 y de los 11uevos evang·elistas' que sigan sus pas.os , e.n vez de la~g~idecer y marchitarse, cobrará nueva exubera_ncia y desarrollo en el triple aspecto que fray Diego practicó y enseñó: A¡}Óstolado, c(JJ/o JJi(úrgico y obras de piedad en honor de la Diviná Pastora, que .son los inejores y más efié;aces medios de difundir entre los fieles la verdadera .devoción. : ' Exti-actar, pues, de la historia esos tres ramos, que de algún moqo se relacionen, aunque sea indirecto.con esa ob·ra del gr'an taumaturgo, a lci que debemos llamar legado de fray Diego; , Sf?;i'á el objeto' de ésta ter 1 céra: ~ar– te. Veremos que al morir no estaba solo, l3ino que le secundaba un apos– tolad_o de insig·nes rnrones, que se han venf~o sucediendo hasta nuestros mismos tiempos. Dicho leg·ado fué recogido con el mayor aprecio por sus contemporá– neos y particularmente por los capuchinos españoles, muchos, discípulos suyos. La figura defray Diego habfa desaparecido de la tierra, pero no su espíritu, encarnado en sus hermanos que, cual legión de apóstoles, sur– g·ieron a porfía enarbolando la bandera de sus combates para mantener en plena eflorescencia el árbol de la devoción y darle con sus fervores nuevos bríos y más amplios horizontes; Si intentásemos enumerarlos a todos resultaría abrumadora su lista,

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz