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384 LA DIVINA PASTORA Y EL BTO. DIEGO J, -DE C, La ciudad parecía por virtud de la Virgen, el redil encantado de una leyenda bíblica .. . Venía de los campos un olor de amapolas .. . El hervor de los mundos se anegaba eo dulzuras... Era todo una suave sensación de caricia .. : ¡Oh , la caricia augusta del idilio inefable!, .. ¡Oh, la paz de las almas! ... ¡Oh, la gracia infinita del aire, todo ungido de ternura celeste!, .. ¡Oh, el milagro! ... Pasaba la Pastora Divina. El augusto y sugestivo cuadro de la procesión pintado por nuestros vates no podía menos de .dar su inspiración en notas de colorido a los cultivadores del arte de Apeles. E_nlre los muchos artífices, que llevaron al lienzo la sacra y pintores– ca jo); nada, descuella el maestro García_Ramos, propulsor en el pasado siglo de la escuela pictórica sevillana, inmortalizando en una de sus me– jores fablas la Procesión de la Pastora de Capuchinos de Sevilla, tan reproducida en la prensa como elogiada en discursos y conferencias , en que se proyectó muchas veces con admiración del público. Hoy esta her– mosa pintura está depositada en el Museo de la Divina Pastora y es visi– tadísima por los devotos y los profesionales de las bellas artes (1 ). Por su valor iconográfico, popular y artístico la reproducimos en lámina, fuera de texto, para realzar la importancia y mérito de tan preciosa joya. Puede suponerse hasta qué extremos subía la popularidad e influencia de esta procesión por la seguridad, que abrigaban las empresas de los espectáculos públicos, de que la tarde de la procesión era tarde de fracaso y pérdidas para sus negocios; y esto sucedía hasta con las corridas de toros fan gratas a los sevillanos. Tanto era así, que las empresas taurinas procuraban, por todos los medios, garantirse de que no habría de coincidir la carrera de toros con la procesional de la Virgen, llegando hasta pactar con el rector d~ la iglesia el día fijo en que podría celebrarse la procesión, abonando en agradecimiento cierta cantidad para los cultos de la Divina Pastora. Véase, en confirmación de lo dicho, el curioso y significativo do- cumento, que sigue: . «He recibido de los señores empresarios de la Plaza de toros de esta capital la cantidad de seiscientos cuarenta reales de vellón, donativo que hacen a nuestra Divina Pastora para que se efectúe su procesión el día veinte y uno de este presente mes, y caso de lluvia la verific..rá el día dos del próximo mes de junio.-Sevilla y mayo 13 de 1857.-Es condición que Bi no 6élle Icr proceGión el día veinte y uno de este mes lo verificará el último de este mes o el primero de junio , cualquiera de los dos días referidos, el que elija dicha empresa de toros.-Fray Francisco de Paula de Estepa , (2). El municipio de Sevilla, en ocasiones solemnísimas en que c¡uiso dar mayor realce a la gran procesión del Corpus, invitó muchas veces a la comunidad de capuchinos, para que el atrayente paso de la Pastora acom– pañase a su Divina Majestad en su triunfal carrera. Sucedía entonces que l. Es propiedad de excelentísima señora condesa, viuda de Campo Rey. - 2. El autógra• fo del recibo se conserva en el arch. del Museo de la Divina Pastora.
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