BCCCAP00000000000000000000461

iNrORMB bB LA iNQÍIISiCIÓN SÓBRB LA FIBSTA bE LA· PASTORA 339· do por la Iglesia como gforioso para el Hijo de Dios, no puede dejar de serlo cuando se tributa a su Santísima Madre, aunque los inquisidores afrancesados dictaminen lo contrario. Dice además que esta devoción 110 es necesaria ni útil para excir far la piedad, y que puede dar motivos a muchos inconvenientes, por cuyas reglas se ha diligido siempre la Iglesia para 110 admitir estas no– vedades. Cierto, que las devociones no son necesarias como los sacramentos; · pero sí con aquella utilidad o necesidad moral de medio, que nos ayudan Y excitan a cumplir nuestros deberes y a ser más perfectos, obteniéndonos nuevas gTacias para asegw·ar nuestra salvación: Y así es la devociór. dé la Divina Pastora, que tantos y tan extraordinarios frutos había causado a las almas, y por esto la Ig·lesia, en vez de rechazarla, la admitió y ben– dijo desde su principio. Añade que las razones que expone el solicitante son débiles y volun– tarias, sin apoyo en la sagrada Escritura y en la tradición, o más contra– rias a éstas y a los principios de una sana teofogÍa. Fray Diego no tenía para qué hacer una extensa exégesis del 1ítulo de Pastora en un memorial a la reina: expuso suficientemente el fundamento teológico y amplificó más aquellas otras razones que podían mover y ex– citar el ánimo de los reyes para recomendar su santa cau~a .. Y .hay que negar absolutamente que la devoción de ]a Divina Pastora sea cor¡lraria a la sagrada Escritura, a la tradición y a los principios de una sana teolo~. gía, por todo lo que queda dicho y porque la Jg·lesic:i, órgano infalibl~ de la verdad religiosa la aprobó después solemnemente. El descabellado documento termina calificando . la solicitud como in– digna de la recomendación real, y aconsejando a los reyes que insinúen al apóstol qu~ seda de·su agrado el que continuase empleando su talen– to y celo en en3señara los fieles el verdadero modo de obsequiar a la -Virgen y de celebrar sus fiestas, ya establecidas, sin/aligarse en inven– tar otras nuevas, como lo hizo Carlos III con las salesas, que Je pidie– ron la misma gracia pai·a el oficio del Sagrado Corazón. Con·todo el respeto debido, tenemos que decir que ambas cosas son .jansenismo puro y los dos caballos de batalla , que más utili.zó esta here– ·jía ·en todo el siglo XVIII. ·Recuérdese el célebre librito, Adverfencias salu– dables de la bienaventurada VirgenMarÍa a sus devotos indiscretos (1), que fué el arma mortífera, lanzada por los jansenistas en toda Europa contra las devociones marianas, a semejanza de la guerra-sin cuartel que declararon ·al culto del Corazón Divino de Jesús,· y conclu'i'remos que _la fiesta de la-Divina Pastora vino a desenmascarar a este colegio de seudo– teólpgos y falsos inquisidores qu·e se b~scaban, a sí mismos, y no a la gloria de Dios y de su·Santísjma Madre. · 1. MoNITA SALUTARIA B.V. M. AD CULTORES suos INPISCRETos. Obra anónima; pero su autor f~é Adán Widrnf~ldt, protestante alemán convertido, editad~ e~ Cante, .erí · 1673, .. en casa de Nicolás ErkeLLa tradujo AL FRANCÉS, ALEMÁN E ITALIANO; llenando de ,lüto ' ª· la Tgl~– sia, que hubó de·condenar sus impías y ·escandalosas ·docttinas antimarianas.

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz