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-, ¡( INfjORMB DB:LA INQUISICióN:soBRB LA FIBSTA 'DE LA PASTORA 337 · Y es, que· pues yo con loco pensamiento, llevada por la infamia de mi gusto, voy a ·perderme en tanto vituperio, . quedé.is en guarda de este monasterio. Gu_ardad estas ovejas, Virgen santa, . pues su pastora con infame huida las deja al lobo, que el ganado espanta. No se ,j?ierda ninguna, aborrecida . de mi rnaldad, ni caiga en la garganta del hambriento león, a ejemplo mío. Guardadlas, Virgen, que de vos las fío (1). Zagala Divina, bella labradora, boca de rubíes, . ojos de paloma : Mis suspiros y lágrimas te envío , Pastora de la fértil Palestina, cándida piel de celestial rocío . Pastorcilla nazarena, que tenéis al cielo en vos, y de tanta gracia llena, que el dorado grano es Dios de vuestra limpia azucena. ¿Dónde váis , Zagala, sola en el monte? Mas quien lleva al sol no teme la noche (2). Eco de la antigüedad y concreción de su doctrina fueron los numero– sísimos gozos que, desde 1703 y hasta los mismos días del informe, pla– garon en hojas volantes todas las regiones de España,. destinándoselos ya a los cultos de la Divina Pastora. Sin ser poeta es el venerable padre Isidoro el autor de este género con varias letrillas en su Pastora Coronada, dé :las que tomamos ,sólo el estribillo de Balidos amorosos: Véailte mis ojos , Pastora suprema , véante mis ojos y al punto .yo muera (3). Le siguió el venerable padre Luis de Oviedo, cjue se hizo célebre con sus coplillas, musicadas por grandes maestros , de las que éspigamos las siguientes,: 1. LA BUENA GUARDA, - 2. PASTORES.DE.Bi:LÉN, - 3. o. c., p. 299, 43

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