BCCCAP00000000000000000000461
336 LA DIVINA PASTORA y l:L 1:no. DIEGO J. DB c. Si los informantes no atinaron a descubrir en los ':Interiores textos lo que a toda luz simbolizan, debían cuando menos saber, que nuestra poe– sía bucólica, en su fase religiosa , tanto en la lírica como en la dramática, fué, interpretando la pai·ábola del Buen Pastor, la - precursora de la devo– ción del pastorado de Maria , llegando en la edad de!- oro a poetizar tan misterioso oficio en una sola y acertadísima fra se: Zagala Divina, Divina Pastora, cr·eación peculiar de los vates castéllanos. ¿Qui én duda quepo– día formarse con flores de nuestros clá :, icos una de las más i.f1teresantes y voluminosas antologías de la Virgen en su peregrina advocación de Pastora? Citem )S algunos ejemplos en refutación del informe y para solaz de los lecto, es. Alonso el Sabio en sus Cántigas la dice: lnviolata permaniste, cuando Agnus Dei pariste: Concretamente y con más énfasis la canta Valdivieso: Pastora del alma , escucha mi voz, que a tu puerta en cuerpo me tiene el amor (1). Al parto de la Zagala treinta zagales vinieron y bailaron y tañeron (2). Todavía con más emoción y gracejo la encomia y celebra el licenciado Ubeda: ¡Oh! ¡Qué zagalejas dos, y de las dos, qué Zagala , aquella, de cuya gala vino a enamorarse Dios! ¿Quién nunca vió Pastorcita, que sin ganado ni apero, que con tan sólo un Cordero fué del mundo Ja más rica? (3). Nadie como el Fénix de los ingenios rimó poéticamente el pastorado de la Virgen. Sólo por su comedia, La Buena Guarda, y su linda pastoral, los Pastores de Belén, merece el título de cantor de la Divina Pastora, como puede apreciarse en los versos que siguen: Virgen, que estáis sobre esta puerta santa, por donde salgo a tanta desventura, María celestial, Madre piadosa ; os pido que hagáis por mí una sola cosa. l. RoMANCERo EsernrruAL - 2. lb. - 3: RoMAN'CERo.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz