BCCCAP00000000000000000000461
MEMÓRÍAL DE FRAY DIEGO A LA REINA Reproducción del final del autógrafo de fray Diego a l.a reina de España. En este tercero, dirigido a la reina, además de exponer que la Virgen Maríél fué constituida Pastora de lé!s é!lnrns él! pie de la cruz y que comenzó a ser venerada con este título a principios del siglo XVIII, recuerda a los reyes que sus abuelos Felipe V , y doña Isabel Farnesio influyeron grande– ment~ en la difusión del culto a la Divina Pastor':!, incorporándose a s_u Hermandad y costeando a perpetuidad las funciones de su novena. Para mover más el torélzón de los monarcas los señé!la como el instrumento, tjue Dios escoge para dar gloria a su Madre, la cual obtendría la conser– vación y prosperidad del reino, y la victoria en la guerra que sosteníamos contra nuestros vecinos invasores y la revolución reinante, enemiga del altar y el trono. No pudo usar mejo1· lenguaje ni motivos más excitantes, para inclinar I.a voluntad de los reyes a solicitar lo que tanto deseaba. Consignemos, por fin, otra diferencia, que existe entre el memorial al Papa y el de la reina. En el primero se pide lé! fiesta de la Divina Pastora para sólo los capuchinos del reino de España: en 1d segundo se amplía la solicitud, y quiere el beato Diego que se extienda a todo el clero secular y regular de los dominios españoles. Por su gn1vedad y extensión dejamos la respuesta y los resultados de este memorial para el otro capítulo, y daremos fin a éste con dos .sucesos referentes a la devoción y a su apóstol: el primero, ocurrido poco después .de la misión, y el otro, cuya fecha se ig·nora, se acoge aquí para que ro caiga en el olvido. Siempre fué celosísimo el beato de que las imágenes de la Divina Pas– tora estuviesen bien cuidadas y atendidas. Recordemos cómo desde su destierro de Casares Iamentábase al padre Eusebio, porque ia de aquella iglesia no estaba dignamente presentada: «El altar-le dice-de la Divina Pastora, que vuestra caridad hizo, es un dolor ve,rlo» (1). Pero reprobaba, en camhio, todo aquello que no fuese digno .Y propio del título Sé'\Cl'O pas– toril, ya fuese cuestión de vestidos ya de alhajas. l. Cana 13 de octubre de 1788,
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz