BCCCAP00000000000000000000461

280 LA DIVINA PASTORA Y EL BTO. DIEGO J. DE C. ojos en Orihuela, cómo llevaban los capuchinos el estandarte de sus mi– siones; admiró en Lorca la simpar escultura de la Divina Pastora de Sal– cillo, y oiría aquellos cánticos populares consagrados a Ella, que de una generación a otra de los huertanos, se han trans'mitido hasta nuestros tiempos. Supo aún más: qu~ el padre José de Canet, misionero en el obis– pado de Santa Marta (Colombia), le impuso a una población el título de Pastora, y que, «otro capuchino de Valencia llegó a la Habana con una ima– gen pintada de la Divina Pastora; predicó con tal espíritu de este amoroso título y quedaron las gentes tan aficionadas, que prosiguiendo su viaje el capuchino, los padres dominicos pusieron en su iglesia una imagen de la Pastora María, donde es venerada de todos y a todos favorece ¡:on incom– parables beneficios• (1). En el convento de Murcia se gratuló contemplan– do la ,floreciente Hermandad que se le había formado a la Divina Pastora, cuyos cofrades gozaban de extraordinarios privilegios (2), y se alegró de conocer al padre José de Rafelbuñol, alma y vida de este movimiento, autor de una Novena a la Divina Pastora amantísima de las almas, en la que en– tre otras novedades se reg'istran por vez primera las coplas para el Rosa– rio de la Aurora, que después han sido profusamente imitadas por muchos poetas para el fomento de la devoción. Quisiéramos insertar todas sus estrofas, porque son un índice curioso de lo que el pueblo y loti capuchi– nos sentían y cantaban, pero en gracia a la brevedad sólo ponemos la primera, que dice así: La Pastora , mortales, os busca, corriendo las calles con suma piedad: que vengáis a rezar la corona, porque será mucha vuestra utilidad . Salid sin tardar, pues os llama la Virgen María, Zagala Divina la más singular. Venid a rezar: que al oír vuestras Ave Marías. se queda sin fuerza el lobo infernal. No menos alentadora resultó su estancia entre los capuchinos de Ca– taluña, pues, al llegar, la sorprendió en el tiempo, que se ha llamado la edad de oro de la devoción a la Divina Pastora de aquella ilustre provincia. Aquí supo cómo llegó poco después de haberla revelado el padre Isidoro, cómo se colocó su imagen en el convento de capuchinos de Calella, obis– pado de Gerona, en donde es grande la devoción de los fieles y conti– nuos los favores que reciben de la celestial Madre, y cómo llegó también a esta ciudad de Barcelona y colocóse su bellísima imagen en la ... ilustre 1. P. Berga, o. c., p. 42. - 2. Indulgencias plenarias: El día de ingre.so en la Con– fraternidad ; en ·cada día del año que visiten la capilla de la Divina Pastora; en la comunión general de_los segundos domingos de cada mes; en uno de los ocho días que preceden a la fiesta del Patrocinio de la Virgen, que era la festividad de la Pastora; en el ARTICULO MORTIS; en el aniversario general que se celebra por los cofrades difuntos; con la gracia de altar privi– legiado siempre que la misa se celebre por algún hermano, y además muchas indulgencias par– ciales. P. José d~ Rafolbl!ñol, NovENA A LA D!V!NA PASTORA, pp. 5-9,

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz