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22Ó LA DIVINA PÁStORA Y EL B'tO, DIEÓO j. DE C. por ir al que os pierde? Venid a mi grey. seguid mi rebaño: Escuchad mis silbos, si queréis ser salvos. El amor tan grande, y. tierno que os tengo , es el que me trajo a este vuestro pueblo: a buscaros vine para remediaras: Escuchad mis silbos, si queréis ser salvos. Tanto mi cariño os quiere y os ama, que mil vidas diera por veros en gracia: este es mi deseo , este es mi cuidado: Escuchad mis silbos, si queréis ser salvos. En mi amor tendréis, si seguís mis huellas, firme Protectora, Abogada cierta: consuelo tendréis en vuestros trabajos: Escuchad mis silbos, si queréis ser salvos. Mas, si en vuestras culpas fuereis contumaces, no me apellidéis, ni me llaméis Madre: y en fin, si queréis no os nieg·ue mi amparo, Escuchad mis silbos, si queréis ser salvos ('1). En Ronda, a mediados del siglo XIX, se publicó el librito, Devoción en forma de corona a la Divina y amantísima Pastora de las almas... compuesto de las oraciones, gozos, preces y coplas que encomendaba en sus misiones el venerable padre fray Diego José de ·cádiz... (2). Dicha corona es orig·inalísima, pues se rezan diez y seis oraciones, una por ca– da año de los que tenía la Virgen cuando encarnó en su vientre el Cordero Divino, y setenta y dos Ave Marías, repartidas en grupos, en memoria de los años que vivió en la tierra la Divina Pastora. Las Ave Marías van in– tercaladas entre oraciones y versos, cuya compresión será fácil poniendo el primer grupo, que es así: «María, Virgen purísima, que elegida por el Pastor Divino para Madre suya por e.I mensaje de Gabriel , le concebisteis en vuestras castísimas en– trañas; concededme una firmísima fe». Se rezará .un Ave María. Sigue después la estrofa y se añaden tres A ve Marías. Esto. mismo, aunque con distinto misterio, se repite diez y seis veces, más la de la salutación al principio y la final de despedida , y así resultan las setenta y dos Ave Marías. ' Ya de por sí esta nueva forma de rezar la corona es . una señal de la gran devoción de fray Diego; pero aquí lo que interesa ahora es conocer los gozos que se intercalan y discernir si pertenecen o no a la lira· de fray Diego. · En el librito se contienen poesías auténticas suyas, como el ¡Ay de mí!; pero también otras que no lo son, como el Pastora María,.:._llena de la gracia. Sabido esto, copiamos a continuación los gozos de referencia. l. Con licencia en Cádiz: Por D. Antonio Murgia, en su imprenta, calle de la Carne, n. 0 6. Estas coplas fueron incluidas en t . 1, ÜBRAS DE FR. DIEGO, Cádiz, 1865, libro raro. - 2. IMPREN– TA DÉ D. JUAN MORETI.

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