BCCCAP00000000000000000000458

PRUEBAS Y EXITOS 113 D. - LAS ''MADRES" DE LA NUEVA FRATERNIDAD. 18. - La Divina Providencia deparó a la naciente Orden dos insignes protectoras en las ilustres damas Cata– lina Cibo, Duquesa de Camerino y Victoria Colonna, Mar– quesa de Pescara. A la nobleza de su origen y abolengo, unían su solicitud por el bien de sus estados; todo esto, unido a una vasta cultura y profunda religiosidad, las ha– cía acreedoras al aprecio común de las gentes. 19. - Con el noble propósito de llevar a cabo la re– forma católica en sus dominios (1), Catalina, esposa de Juan Ma. Varani, duque de Camerino, supo valerse de la influencia y favor de que gozaba en la corte papal, sien– do allí la defensora y protectora de los piadosos reforma– dos de su ducado. 20. - Merced a la decidida intervención de la duque– sa ante su tío Clemente VII, obtuvo el P. Ludovico la Bula "Religionis zeltts" y otros muchos favores. Rivalidades de familia le hicieron perder más tarde la influencia ante Pablo III. No obstante,·no dejó de proteger a sus 11 frai– lecitos'', suscitando entre los nobles de Roma y de las cortes italianas, potentes amigos y admiradores de los nuevos he– raldos del Evangelio. 21. - Victoria Colonna, la célebre poetisa del Rena– cimiento, sucedió a Catalina en el oficio de protectora y madre. En toda ocasión se mostró enérgica cuando se trató de tutelar la existencia amenazada de los Capuchinos, po– lemizando y dirigiendo numerosas y valerosas páginas a (1) Fueron estas dos mujeres de no común inteligencia y de tem• ple excepcional, entusiastas partidarias de una reforma dentro del seno de la Iglesia. De aquí seguramente que no pudieran ocultar su profun– da admiración y simpatía por el movimiento reformista en la Orden Minorítica,

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz