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,(BILBAO) 149 ción con calidad de que el Convento exista y permanezca perpetua– .mente con Religiosos de dicha Orden que le administren y gobier– .nen personalmente en dicha anteiglesia para el bien espiritua1 de las almas, como es su voluntad y único :fin, y no de otra manera. Sobre lo cual se hacen los siguientes notables : Primeramente, consta de varias cartas que dicho don Benito Rucavado escribió a los PP. Capuchinos de la Provincia de Casti– lla, y están insertas en lo.s autos del pleito que don Antonio Maza– nedo, heredero de dicho don Benito, litigó contra los mismos Pa– dres Capuchinos sobre la posesión de la casa asignada para la fun– dación, que dicha fundación fué donación inter vivos y por tal ga– naron dichos PP. Capuchinos el pleito en la Chancillería de Valla– ,dohd, y en ella no hay cláusula que precise a que la fundación del Convento se haga en dicha casa. Lo segundo, consta de los mismos referidos autos que dicho don Benito intentó hacer dich.a fundación en la República de Be– goha y se opuso eL Cabildo ; quiso en la de Obando, y se le opu– sieron los PP. Observantes; pretendióla en la de Deusto, y, pü!t' no haber hallado en ella oposición, determinó se hiciese en ~sta, ele donde se 111:fiere que la voluntad del fundador 110 estuvo precisa– mente unida a la casa ele Aurrecoechea y bario ele Goiri. Lo tercero, cuando el fundador dejó esta fundación en dicha casa había sólo en esta República, según declaración ele los an– cianos, como cincuenta o sesenta vecinos, poco más o menos, cuyas casas estaban dispersas por las montañas, y muchas de ellas veci– nas a, dicha casa de Aurrecoechea. Después se han fabricado hasta el número de ciento setenta, poco más o menos, las que hoy exis– ten y están en lo llano de Olabiaga, barrio de la misma República ,de Deusto, distante del ele Goiri. Lo cuarto, la casa y tierras dejadas para la fundación, a más .de estar en situación sumamente penosa por ser una montaña bas– tante elévacla, distante ele la mayor y principal parte de la Repú– blica, no tiene agua ni ele donde traerla, gravamen penosísimo para una Co11wnidad. Lo quinto, el único, primario y principal :fin del fundador, como ,consta de la misma fundación, es que se funde Convento para el bien mayor espiritual de las almas de la anteiglesia y República de Deusto. Este no puede seguirse no haciéndose el Convento en si– tio más cómodo, donde puedan asistir los fieles con menos trabajo que el que precisamente es inexcusable por lo distante y penoso

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