BCCCAP00000000000000000000448
declaraciones relativas al P. Pío, "para que los fieles sepan que es su deber abstenerse de ir a visitarle, o mantener con él relaciones , incluso simples cartas". Dos meses y medio más tarde, en una comunicación del Santo Oficio, con fecha del 11 de julio de 1926, declaraba "prohibido" el volumen de José Cavaciocchi y repetía, con las mismas pala– bras, la amonestación que cerraba la comunicación del 23 de abril de 1926. Con notificación del 22 de mayo de 1931, otra publicación venía declarada "prohibida", la de Alberto del Fante y se les repetía a los fieles la misma amonestación respecto de las visitas y cartas del P. Pío. Intervenciones e investigaciones legítimas, por estar el Santo Oficio encargado de la guarda de la fe y costumbres . No fue aquello, como alguien dijo, una "persecución". Era un control obligado, con el propósito de evitar eventuales fanatismos· y de ordenar rectamente actividad y devoción. Finalmente, después de tales prescripciones e intervenciones, con notificación del 23 de mayo de 1931, comunicada al P. Pío días más tarde, se le retiran todas las facultades ministeriales . Puede celebrar la misa, pero sólo dentro de los muros del conven– to, en una capilla interior, en forma privada y no en la iglesia pública. En San Giovanni Rotondo estas noticias primero se fueron difundiendo en voz baja entre unos pocos, para correr luego de boca en boca. Dejemos la descripción de la situación en los pri– meros días de junio de I93 I al P. Rafael de San Elías, que era superior del convento de San Giovanni desde el 28 de agosto de 1928. "Apenas se conoció esta determinación en el pueblo - es– cribe al general el 17 de junio de 1931 '- las autoridades locales se preocuparon inmediatamente por el orden público y, mientras el alcalde, aconsejando a todos calma y confianza en las decisiones de las autoridades responsables, se dirigía al gobernador para pedirle se interesase en este asunto ante la Santa Sede, el coman– dante del puesto de carabineros de San Giovanni Rotondo ponía un servicio especial de vigilancia continua en torno al convento y pedía refuerzos a los puestos vecinos para hacer frente a un po– sible motín. En la tarde del primer día, 11 de junio, se trasladaron al convento varias personas con intención de manifestarse; pero el 221
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz