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Hasta hacía poco... A la sazón, tanto el Padre como la madrina de la joven iban notando en ella ciertos sínto– mas, que les hacían preguntarse si aquel corazón de vein– te años no empezaba a despertarse hacia ilusiones muy humanas... María de la Gracia se había colocado meses atrás en la Jefatura de Obras Públicas. Y ahora hablaba, y mucho, de un tal Escalada, compm1ero de trabajo y casi medio-jefe suyo... Hablaba de él con inocente espontaneidad, refi– riendo cosas y salidas que a ella le caían en gracia. Pero, según todas las apariencias, ella le había caído aún más en gracia al caballero, pues éste la rodeaba de toda clase de atenciones, la ayudaba en su trabajo con la mayor so– licitud, y buscaba cualquier pretexto para acompañarla desde la oficina a casa. María de la Gracia hablaba de todas estas cosas con su madrina, y parecía estar muy lejos de comprender su verdadero alcance. Tampoco acertaba a comprender la actitud de su madrina: ¿por qué mostraba poco agrado en todo aquello? ¿es que podía haber allí algún mal? ¡ Ella no lo veía por ninguna parte! La madrina sólo le había di– cho un día que no fuera demasiado ingenua..., que no se fiara demasiado de los hombres..., que no anduviese con él fuera de la oficina, porque la gente en seguida empieza a hablar... - ¡ Dios mío ! ¿pues qué podrán decir? - se preguntaba la pobre chica. Cuando en el atardecer de aquel día quiso el Escalada acompañarla como otras veces, ella, con bastante apuro, se atrevió a replicar: - Te agradecería que no vinieras conmigo... Parece que no le gusta a mí madrina... y además la gente empe– zará a decir en seguida que somos novios... - Bueno, ¿y qué? ¿Es acaso algún pecado que noso– tros seamos novios? María de la Gracia se le quedó mirando con el mayor asombro, y bruscamente echó casi a correr. Francisco Campo había sido un empedernido lector de Pío Baroja. Le tenía corno autor favorito, y le ponderaba sobremanera entre los amigotes, celebrando ruidosamente sus frecuentes bufonadas contra todo lo que parecía res– petable. 28. - Témporas ... 433

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