BCCCAP00000000000000000000393
Después de la función religiosa, en que el gran templo de San Francisco estuvo como en sus días mejores, se ce– lebró en el salón contiguo otra función recreativa, que también tuvo la marca de extraordinaria. El pequeño y activísimo administrador de «Avanzadilla», Valentín Ne– grete, leyó una bella salutación en nombre de las dos Ju– ventudes (por la femenina había actuado ante la radio, en la emisión de sobremesa de aquel día, la secretaria, Ce– lia Núñez Canal) a las madrinas de sus banderas... Y lue– go se fueron sucediendo diversos números de canto y re– presentación escénica que dejaron de nuevo muy en alto el nombre del cuadro artístico de las jóvenes terciarias... Puso digno remate a aquel acto, y a toda la jornada, una alocución o arenga del P. Fidel, en que volvió a in– sistir, con lenguaje muy «de ocasión», en las cuatro o cin– co ideas fundamentales que formaban el esqueleto de su personal teoría del apostolado juvenil... Tener hermosas banderas para sus Juventudes había sido desde el comienzo una de las grandes ilusiones del Padre. Detrás de esas banderas - ¡ cuántas veces lo había soñado así! - debían marchar nutridas e intrépidas for– maciones de almas que entendieran subidamente la vi– da..., no como «disfrute», sino como «servicio», como ser– vicio a los más altos ideales; y tales formaciones habían de ir cantando, pero muy en serio, aquella estrofa del him– no nacional terciario que a él tanto le gustaba: «Tus ansias imitando, seráficas legiones luchamos por el triunfo de Cristo y de su Cruz: iluminar queremos los pueblos y naciones con célitos fulgores de salvadora luz». En el número 12 de «Avarizadilla», que salió precisa– mente aquel 24 de septiembre, se quiso dar expresión fica a estos «sueños» del P. Fidel (aunque el dibujante no estuvo muy acertado en la ejecución...) en el centro de la primera página, y detrás de unas banderas llevadas en alto, aparecían dos formaciones de figuras que querían re– presentar unas copiosas Juventudes Franciscanas masculi– na y femenina. Como sustancial explicación del grabado, iban escritas a su pie estas palabras del editorial con que ya se había presentado «Avanzadilla» en su primer número: 426
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz