BCCCAP00000000000000000000393

- Entonces te mostrabas un poco escéptico sobre lo que pudiesen dar de sí nuestras Secciones Juveniles de la V. O. T.... Creo que dudabas mucho de que llegáramos a hacer algo que valiese de verdad la pena... - Veo que tiene buena memoria. Sí, es cierto que yo dudaba. - Y temías que al fin parase en ser una de tantas aso– ·ciaciones católicas juveniles, faltas de pulso vigoroso, casi sin vida, que van vegetando en la mediocridad de cierta rutina piadosa... - Eso temía hace un año. Hoy mi estado de ammo es bastante mejor. Y creo que las cosas no han ido como yo me temía, gracias a usted. - No, hombre, no: ¡ gracias a Dios! Sólo de El proce– de todo lo bueno. Y luego, gracias a ti, a tus compañeros, a las chicas... : todos formamos en una misma empresa. - Bien, como usted guste; no vamos a reñir por ello. Pero sinceramente le digo que este año me siento mucho más optimista. Mejor o peor, nadie podrá negar honrada– mente que hemos h~cho algo. Hemos gritado unas cuantas verdades por ahí; hemos turbado la «siesta» vergonzosa de no pocos; hemos asustado a algunos, irritado a los hipócritas, causado admiración a ciertos infelices... Ya dicen que los de «Avanzadilla» nos hemos hecho más po– pulares que la «Cultu» («Cultural Leonesa», equipo local de fútbol), y casi hemos puesto de moda a la Orden Ter– cera, que a muchísimos parecía cosa de otros siglos... - Así que ¿marchas contento a tus vacaciones? - Francamente, sí. Aún hay bastante que perfeccionar entre nosotros, porque ni todos cumplimos ejemplarmen– te, ni todo funciona a pedir de boca; pero creo que esta– mos en el verdadero camino. - La absoluta perfección, amig'J mío, no se alcanza nunca entre mortales: ni en individuos, ni en institucio– nes. Donde haya hombre, habrá miserias. Lo que importa es no «sentarse» nunca, satisfechos de lo ya logrado, sino aspirar siempre a más y mejor: en marcha siempre ha– cia arriba. Yo estoy a la vez contento e insatisfecho: veo con alegría lo que se hace, y al mismo tiempo no dejo de pensar en cuán lejos estamos aún de lo que yo qui– siera conseguir. Y cada día me inclino más a admitir que no veré nunca realizados todos mis sueños. 376

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz