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»¡ Y sólo hemos encontrado Uno!... cuyo nombre, an– tiguo y nuevo como la eternidad, es conocido por casi to– dos los hombres: JESUCRISTO. El Hijo de Dios hecho hombre. Servirle bien, no es cosa fácil. Exige frecuente– mente heroísmos. Pero Jesucristo, nuestro Señor, no no,, faltará jamás, no se nos morirá jamás. De eso estamos se– guros. »Para servirle más generosamente nos hemos hecho franciscanos. San Francisco, además de echarse al mundo como primero y más auténtico caballero de Cristo, encarna hermosamente todo un estilo, arrebatador, apasionado, to– tal, de servir a Jesús. San Francisco es poeta, San Francis– co es alegre, San Francisco es juvenil. Su paso por la vida - paso de heraldo peregrino - dejó un reguero de luz, de amor y de verdad. Y todo, sencillamente, sin complica– ciones, amorosamente, como quien no hace nada. Esto es lo que nos ha movido a seguir la bandera del «Poverello», y a tomar su ejemplo como norma de vida. »Y he aquí que a nuestros veinte o veinticuatro años hemos ceñido nuestra cintura con un cordón... que no está de moda, y cruzado nuestro pecho con un escapulario donde se ve un fraile bendiciendo, y puesto nuestro entusiasmo y nuestro ímpetu al servicio de algo que dicen «pasado», «en– vejecido», y nos hemos lanzado a la calle a vender alegre– mente, franciscanamente, nuestro «periódico de combate». »Queridos escépticos de café: cuando nos veáis andar por ahí con «Avanzadilla», no nos miréis con ojos burlones e incrédulos. Tened más bien el valor de confesaros ínti– mamente, aunque nada digáis a los demás, que nosotros ha– cemos algo en la vida, que nosotros sí que estamos en el verdadero camino". La respuesta dirigida por el P. Fidel al Delegado Pro– vincial iba deshaciendo razonablemente otros varios car– gos del censor: que «se empleaba lenguaje incorrecto», que «se hacían críticas mordaces», que «se defendían opiniones muy severas sobre ciertos actos que podían provocar esci– siones entre la juventud estudiantil»... El último reparo era «la falta de tono periodístico», pues «el buen tono periodís– tico aconseja más lo dogmático en discretas formas ... » A es– to lo calificaba el P. Fidel de «palabras y palabras». - «Los periódicos se escriben para que se lean, y lo dogmático en discretas formas sirve muy bien para hacer dormir. ¿Quién 303

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