BCCCAP00000000000000000000393
Reinaba entre todos el mejor humor. Por el camino se decidió «probar» primeramente en los bares ; para ir a las puertas de las iglesias, en caso de necesidad, quedaba tiempo en todo el día. - Vosotras - advirtió Negrete, que se mostraba el más decidido - no debéis pasar adentro, porque nos com– plicaríais un poco la situación: hoy no habrá en los bares casi nada más que hombres, y os iban a mirar demasiado, pues corno sois tan buenos tipos... Vosotras os quedáis paseando muy fonnales por la acera, y... podéis rezar al– gún Avemaría para que todo nos salga bien. Estaban ya en la calle del Generalísimo Franco (antes, de Fernando Merino, el diputado liberalote; antes aún, y siempre, la «Calle Ancha»). Ante las puertas del Gran Ca– fé-Bar Victoria hubo un momento de vacilación y nervio– sismo. Pero Valentín Negrete empujó con valor la puerta, y siguiéronle los otros dos. ¡Buen campo de operaciones tenían delante! Todas las mesas ocupadas. Vino entonces el minuto angustioso: ¿cómo empezar? ¿cómo serían reci– bidos? Por fortuna, descubrieron pronto varias caras co– nocidas; incluso, algún terciario... ¡Qué alivio supuso pa– ra ellos ! Empezaron confiadamente por los conocidos, y fueron así encontrando aplomo y serenidad. ... El recorrido por unas y otras mesas se hacía con el mayor éxito. Los mismos vendedores estaban asombrados. Gordón Vázquez tuvo que asomarse pronto a la calle: - ¡Eh! Chicas, traed más periódicos. - Pero... , oye... - Dejaos de exclamaciones, y dadme más números, que no hay tiempo que perder. Después del Victoria, recorrieron otro pequeño bar de la misma calle..., y se encontraron al poco tiempo con que tenían bastante dinerillo en los bolsos, y ningún ejemplar de «Avanzadilla» en las manos. Corriendo casi, se volvieron a San Francisco. Felizmente, encontraron al P. Fidel en la portería, y empezaron todos a la vez : - Padre... - Bueno, silencio. ¿Cómo por aquí tan pronto? (Ape- 287
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz