BCCCAP00000000000000000000393

fosado siempre singularísimo afecto a la humilde iglesita de Santa María de los Angeles, llamada «de Porciúncula» - porcioncilla -, en la campiña asisiense. Cabe ella ha– bía ido viviendo bastantes de los momentos más decisivos en su historia personal y en la de su Orden; a ella regre– saba siempre para tonificar su espíritu después de las largas peregrinaciones y fatigas (y a ella retornó final– mente, con su cuerpo agotado y visiblemente crucificado, para el reposo definitivo de la muerte); en favor de ella obtuvo la gracia, tan exorbitante a la sazón, del jubileo plenísimo que se conmemora y celebra cada 2 de agosto en todas las iglesias franciscanas. Para el P. Fidel esta fiesta del 2 de agosto tenía ade– más un nombre bien musical y poético: Santa María de los Angeles de Porciúncula. Nombre que debía ser repe– tido amorosamente, y con detención paladeado. ¡La Vir– gen, coros de ángeles, la «porcioncilla» en medio de la ondulada campiña umbral Aquel nombre le sonaba co– mo tañer de campanita de solitario eremitorio francisca– no, llamando a purificación del alma en plena relajación veraniega. Al atardecer de este día 2, en la puerta de la iglesia, se encontró el P. Fidel con Josefina, que estaba haciendo sus «visitas». Entre contenta y apurada le dijo ella: «¿No sabe, Padre, que me han llamado para que haga de «can– tadera» el día de la Asunción?» - ¡ Bien, mujer! ¡Vaya sorpresa! No sabía yo que tuvieses tanta gracia para cantar y bailar. Cosas de una amiga, que tiene bastante confianza con el organizador de la fiesta. No sé lo que saldrá. En León, desde hacía algunos años, y a impulsos principalmente de un gran periodista tan incansable co– mo sordo que firmaba «Lamparilla», se había despertado un fuerte movimiento en favor de las antiguas y bellas tradiciones locales: había que mejorar cada año las que aún seguían vigentes; había que resucitar las que ya es– taban muertas por el desuso. Entre estas últimas mere– cía atención especial la de las «Cantaderas» del 15 de agosto, fiesta solemne de la Asunción de María a los cielos. Al misterio de la Asunción de María estaba precisa– mente dedicada la bellísima catedral leonesa; y desde 134

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz