BCCCAP00000000000000000000392

1. EL PROBLEMA DE LAS VOCACIONES MSIONERAS (*) Mucho se ha escrito sobre las vocaciones sacerdotales y religiosas, espe– cialmente después del Concilio Tridentino. Los ascetas, moralistas y cano– nistas podemos decir qu'e han agotado la materia. No sucede lo mismo con las vocaciones misioneras. Acerca de este tema hay pocos estudios serios y profundos. La mayor parte son artículos o folletos de divulgación llenos de entusiasmo y escasos de doctrina t'eológica. Para el teólogo no basta un efí– mero fervor subjetivo que desaparece como una llamarada de pajas: son ne– cesarios sólidos arg,umentos objetivos fundados en la Escritura y Tradi– ción (1). La vocación misionera es una realidad muy compl'eja y ofrece estudios muy interesantes bajo diversos aspectos; por esto, en un articulo de limitadas dimensiones, nos concretamos sólo a dos puntos principales, a saber: necesi– dad y naturaleza d•e las vocaciones misioneras (2). l. NECESIDAD DE AUMENTAR LAS VOCACIONES MISIONERAS. El apóstol y evangelista San Mateo refiere que Jesús recorría las dudades y aldeas enseñando en las sinagogas, predicando el Evangelio del r'eino y curando toda enfermedad y toda dolencia. Viendo a la muchedumbre, se en– terneció d'e compasión por ella, porque estaban fatigados y decaídos como ovejas sin pastor. Entonces •dijo a los disciplos: "La mies es mucha, pero los obreros pocos. Rogad, pues, al dueño de la mies que envíe obreros a su mies" (3). El divino Maestro, mirando a las mies'es copiosas y maduras, pen– saba en los diligentes agricultores, que eran muy pocos para tanta recolec– ción. Aplicadas estas palabras en un sentido espiritual pcdemos decir que los operarios 'evangélicos, particularmente sacerdotes misioneros, son muy pocos en comparación de la inmensa multitud de hombres que yacen aún en las ti– nieblas, de la infidelidad, del error, y que no pueden entrar en r'edil por falta (*) Buntes Docete. Roma, UJ57, torno X, fase. 111, púgs. 334-;l50. (1) Bn ¡;pnernl, son dignos de alabanza los trabajos presentados Pn las Sl'mmrns l\IisionalPs de Burgos. Cf. Misiones Extranjeras, julio-diciembre de 1955; enero,-junio de 1950. . l)pspu(,s se publicó 1111 Yolumen aparte r•o11 las encuestas. Instituto I•Jspañol de San l•'ra1H'iseo ;¡aYirr. Burgos, 1957. (2) Cf. P. Pío l\I.• DE MoNDREGANES, o. P. 1\I. Cap., í:!egll'idme. VocaC'ÍOlleS Jlisio- 11eras. Madrid, W58. (:l) 1\L1.TTII., IX, :l5-38.

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz