BCCCAP00000000000000000000338

manchas de sangre inocente y el recuerdo de los gritos y lágri– mas de las madres ensombrece los ojos de María. El tirano ha muerto, pero el heredero del trono no les inspira confianza. Tienen el presentimiento de un peligro para el niño y sienten miedo. Un nuevo sueño le advierte a José de lo razonable de sus presentimientos y se va a vivir con el niño y la madre a su patria chica, a la ciudad amada de Nazaret. Con esto se cum– ple el anuncio profético: Jesús será llamado el Nazareno. María formará en Nazaret, el hogar "piloto" de la familia cristiana. PENA DE MUERTE CONTRA LOS INOCENTES ··Pero en realidad estamos sólo ante una trágica cia de legalidad. donde el ideal democrático. que es ver– daderamente tal cuando reconoce y tutela la dignidad de toda persona humana. es traicionado en sus mismas bases: ¿Cómo es posible hablar todavía de dignidad de toda persona humana. cuando se permite matar a la más débil e inocente? ¿En nombre de qué justicia se realiza la más injusta de las discriminaciones entre las personas, declarando a algunas dignas de ser defendidas. mientras a otras se niega esta dignidad?" (Juan Pablo ll: Ernngelium 1·itae. 20) CULTURA DE LA MUERTE La cuestión de fondo que quita el sueño con terrores de pesadilla a cualquiera que tenga un mínimo de convicciones éticas y de sentimientos humanos es "LA VIDA". No se trata, por tanto, de ideologías o de creencias o de opiniones sobre el momento de la animación o personalización del que va a nacer. La ciencia ha superado todos estos problemas periféri– cos. Se trata de "evidencias", de ciencia experimental. de documentos de laboratorio al vivo. Las radiografías nos ofrecen la "historia" del nasciturus 172

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz