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244 FUENTES PARA LA HISTORIA COLONIAL DE VENEZUELA 71 El Prefecto P. Benito de Moya da cuenta al P. Comisario de misiones de cuanto han hecho los Capuchinos catalanes en la isla de Trinidad en la Guayana (Purísima Concepción de Suay, 20 mayo 1728). - Original (AGI, Santo Domingo, 678). Rvdmo. P. Comisario general de misiones de Capuchinos de las In– dias Occidentales: Rvdmo. Padre nuestro: El Prefecto de las misiones de Capuchinos de la Provincia de la Guayana, por sí y en nombre de todos sus herma– nos y compañeros misionarios residentes en ellas, representa y da cuenta a V. Rma. que, desde el año de mil seiscientos ochenta y siete, por or– den de Su Majestad, han pasado 46 religiosos capuchinos de la santa pro– vincia de Cataluña a fundar nueva misión en la isla Trinidad y Guaya– na. Y con incesante fervor y ardiente celo se han dedicado a los grandes e inevitables trabajos que en estas partes importan las reducciones de los gentiles bárbaros, como lo manifiesta el haber muerto 23 de los refe– ridos, falleciendo unos al cuchillo y del sumo trabajo e incesante desve– lo, a que precisa nuestro altísimo y apostólico ministerio, y acabando otros a manos de la ferocidad de los indios, habiendo logrado los colma– dos frutos de más de ocho mil que han bautizado y reducido a nuestra santa fe y real vasallaje de Su Majestad en doce pueblos de misión que han fundado: ocho en la isla Trinidad, y cuatro en la Guayana, como es notorio. Pero, por la desgracia de los tiempos, sólo cuatro permanecen en la isla, hechos doctrinas, perdidos los demás, ya por falta de religio– sos y ya de otros medios necesarios para su estabilidad y permanencia. Y por haber puesto S.M. a cargo de los religiosos capuchinos de la provincia de Cataluña el cultivo y conversión de los indios de la Guayana en el año de 23, con las debidas licencias vinimos seis religiosos de di– cha nuestra provincia de Cataluña a fin de emprender nueva fundación de misiones en ésta de la Guayana a donde llegamos a diez de abril de mil setecientos y veinticuatro años, y no hallamos ni vestigios de las pa– sadas. Y entre los continuos afanes y trabajosas enfermedades que todos hemos experimentado en esta nueva reducción, ha dado fomento y auge grande a nuestras penas el temprano fallecimiento de dos de nuestros carísimos hermanos y compañeros, fervorosos operarios de la viña del Se– ñor: el R.P. Fray Bnmo de Barcelona, Prefecto actual de esta misión, y el P. Fr. Eugenio de Barcelona, que Dios hayan, acompañando fatalidad

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