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MISION DE LOS CAPUCHINOS EN GUAYANA 229 ha remitido al Real Consejo en diferentes ocasiones el gobernador de la Trinidad, para que, impuesto V.S. con lo que los misioneros piden, que son los cuatro pueblos de indios naparimas que están en la dicha isla de la Trinidad, llamados Guairía, Sabaneta, Monserrate y Sabana Grande, de que yo hice súplica a Su Majestad por el año de 22 y respon– dió el Real Consejo se pidiese informe al gobernador, lo ha remitido, co– mo consta de ese instrumento que, visto por V.S. lo que el dicho go– bernador dice, tengo por cierto, cuando mi memorial se presente, ha– llen aquellos pobres misioneros el amparo de su patrocinio, como siem– pre lo hemos experimentado en nuestro favor, cuyas poderosas razones inclinan a todos los señores para que se compadezcan de los misioneros y logren los pobres lo que piden. Así lo espero de la benignidad de V.S., cuya vida guarde Dios los felices y dilatados años que sus capellanes ne– cesitan y deseamos. Cádiz, diciembre, 10, de 1725 años. Besa la mano de V.S. su más rendido servidor y hmnilde capellán, Fray Francisco de Málaga, Procurador general de las misiones de Capuchinos de Indias. (firma y rúbrica). Sr. D. Antonio de la Pedrosa, muy señor mío. 65 Noticia del origen del hato establecido por los misioneros capuchinos en Guayana, dada por el P. Jaime de Puigcerdá (1773). - Original (Informe y representación al Comandante de Gua– yana, D. Manuel Centurión por el P. Puigcerdá: Archivo de la Corona de Aragón (Barcelona), Pon– dos Mon,zrales, Universidad, legajo 56, tomo 2~, ms., folios .235s.). Noticias de la fundación del hato Esta provincia de Guayana desde principio y tiempo inmemorial se tenía por inconquistable a causa de su mucha pobreza y de las enferme– dades y muertes que experimentaban los que con ánimo varonil se arro– jaban a ello, a fin de hacerla útil a las majestades celestial y terrena. Era grande la escasez de mantenimiento y la comida: eran frutas de monte, cacería y pesca, sobre que no se podía fundar esperanza espe– cial, pues como a los primeros años se escoiza (sic) la pesca y se ausenta

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