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224 FUENTES PARA LA HISTORIA COLONIAL DE VENEZUELA dad hizo renuncia por el mes de mayo del pasado afio, que se la admitió el Padre Obispo de Puerto Rico, que en la sazón se hallaba aquí enten– diendo en la visita pastoral, la que ejecutó en toda esta isla en menos de cuarenta y ocho horas, según estoy informado, habiendo dejado esta parroquia sin cura, por lo que me fue preciso, luego que llegué, ocurrir al Vicario Superintendente de Cu.maná por el breve recurso, quien envió despachos al capellán que truje en mi comitiva, hombre capaz, quien que– da de Vicario y cura interino. En esta ciudad hay un hospicio de la Religión de nuestro Padre San Francisco con su prelado que es el único religioso que tiene dicho hospicio. En distancia de dos leguas están tres pueblos de indios, los dos encomendados por V.M., y el otro es agregado a la real corona por haber muerto la encomendera que lo estaba gozando en virtud de real título de V.M. En los dichos tres pueblos hay un cura y dos iglesias donde los asiste con bastante trabajo, deseando salir, sobre que me tiene hecho algunas representaciones que no he podido condescender a ellas, ni lo haré hasta que el Padre Obispo ponga otro en su lugar. En el Puerto de España, distante de esta ciudad tres leguas, se halla otro sacerdote, sir– viendo en la iglesia de dicho Puerto, que se erigió por ayuda de parro– quia de la de esta ciudad con aprobación del real patronato y Padre Obispo. En distancia de una legua de esta dicha ciudad está otro pue– blecillo de indios, agregado a la real corona, donde se mantiene un Pa– dre Capuchino de edad de más de 70 años, que estoy informado vino rodando por aquí y se ha dedicado a asistir en dicho pueblo, a adminis– trarles el santo sacrificio de la misa en la iglesia que en dicho pueblo tie– nen dichos indios. Y por lo que toca a los demás sacramentos, se les ad– ministran por el cura de esta ciudad. En distancia de 10 a 12 leguas hay cuatro pueblos de indios de doctrinas agregados a la real corona, donde se mantiene un cura que cuida de dos pueblos, colado por el real patrona– to, y los otros dos han estado careciendo del pasto espiritual algunos años, hasta el de 19, que, habiéndose vuelto los Padres Capuchinos mi– sioneros de la Guayana, por aquel tiempo, a instancias de este gobierno, se pusieron dos en aquellos dos pueblos, hasta tanto que V.M. resuelva lo que se ha de hacer sobre las misiones a que vinieron destinados por V.M. a dicha Guayana, las que parece no tuvieron efecto por las razo– nes que se ofrecieron: que de todo consta en este gobierno se ha dado cuenta a V.M. por autos triplicados, como asimismo al Virrey y Audien– cia de Santa Fe, de lo que a la hora de ésta no ha llegado resulta a este gobierno.

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