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El 16 de julio, elegido ministro provincial el P. Carmelo de Iturgoyen y rector del Colegio de Lecároz el P. Pascual de Pamplona; vice rector, el P. Dá– maso de Elizondo. Mes de agosto: pacto republicano de San Sebastián. 30 de septiembre: retorno colegial, según costumbre. Y el 4 de octubre, San Francisco de Asís, solemnidad en misa segunda, concurridísima y, con ex– trañeza del cronista colegial, sin sermón ni panegírico. Distribución de diplo– mas y de libros entre los premiados, discurso magistral del P. Alzo y otro de circunstancias del rector, P. Pascual de Pamplona. Excepcionalmente ni uno ni otro cronista (Emiliano y Casadevante) da nombre de las autoridades presen– tes. ¿Por ser ya familiares?. Ni cultural, ni deportiva ni disciplinarmente se notan variaciones destaca– bles: seis clases diarias (la última dedicada al euskera y asignaturas de adorno), salvo jueves, sábado (se suprime la última por confesiones) y domingos (hasta las extraordinarias de mayo parecen suprimidas); conferencias de los señores Aristimuño, "Martín de Anguiozar", A. Orueta (presidente del Saski-Naski de San Sebastián), Luis Villalonga, Andrés Espinosa...; nuevos profesores con los PP. Germán de Pamplona, Policarpo de Iráizoz, Angelo de Egüés, Atanasio de Pamplona y Miguel de Torrano; elogio de "Colegio modelo" por el semanario republicano "El Bidasoa" de 29 de marzo de 1931; proclamación de la Repú– blica, acogida con entusiasmo por ambos cronistas, el 14 de abril; Gran Festi– val Vasco (Euskal-Jai Nagusia) el domingo 4 de mayo, con asistencia de José Antonio Aguirre e intervención violoncelista de José M. Ventosa; exámenes en el Instituto, sin participación de los titulados universitarios del Colegio y con el señalado triunfo de 12 sobresalientes latinos, tantos como presentados; telegra– ma del presidente de la AAA, Eloy Tejada, al presidente provisional de la re– pública, en protesta por los "hechos vandálicos contra religión y cultura, por chusma alentada pasividad criminal fuerza pública". Se rebelaba contra el in– cendio de conventos por la euforia libertaria del 11 de mayo. Días antes el P. Joaquín de Beriáin, intenta alertar al min. prov., Carmelo de lturgoyen, por si llegase el momento de la supresión de las Ordenes religiosas. Propone traspa– sar a tiempo todas las fincas, rústicas y urbanas, a una provincia capuchina de nación poderosa, por ejemplo, Inglaterra. Así se salvaron los seminarios irlan– deses fundados por los reyes en Salamanca. Los bienes muebles entregarlos, con garantía, a los bienhechores; y los libros al seminario conciliar. Tener pre– venido el capital necesario para subvencionar la indumentaria civil, los viajes y las primeras necesidades de los religiosos. Los estudiantes, si llegare el caso, a su hogar doméstico 51 • El día 8 de junio vuelve a empuñar las riendas el P. Dámaso de Elizondo, porque al rector, P. Pascual de P., le han encomendado la visita canónica de Filipinas y de la misión chamorra de Guam. No regresa hasta el 4 de diciembre de 1931 . Entre tanto se ha votado en las Cortes (14 de octubre) el artículo 26, anticlerical, sectario, que deja a las Ordenes y Congregaciones religiosas a mer– ced de la arbitrariedad civil. La Asociación Defensora de los Religiosos Vasco 51. P. Joaquín de Beriáin, en funciones de rector del Colegio por la ausencia ultramarina del titular, P. Pascual de Pamplona, previene min. prov.; Lecároz, 2 de mayo de 1931: AP, Lecá– roz, 3. 182

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