BCCCAP00000000000000000000191

en Zaragoza; porque es paradójico que la que se titula provincia capuchina de Navarra Cantabria Aragón, no tenga residencia conventual alguna en dicho rei– no. Le preocupa el sarpullido político. Necesita "convencer al Nuncio y al Go– bierno" de nuestra fidelidad monárquica. Una calina adversa parece espesarse. Ha regresado de Madrid la delegación de la Diputación Foral de Navarra. Uno de sus miembros, gran amigo y admirador de Lecároz, D. Francisco Usechi, refirió llanamente: el Rey está bien dispuesto en favor de Navarra, que no es separatista; excepción única es el Colegio de Lecároz, semillero de separatismo. Declaraciones que dejaron sin palabra a los diputados forales 38 • 1.2. Alardes de fervor patriótico. El 12 de julio de 1924, cambio de superior provincial: al P. Ildefonso de Ciáurriz sustituye el P. Joaquín de Beriáin, que por segundo trienio vuelve a ejercer el cargo. Tendrá que hacer valer su experiencia lecarocista y su intui– ción diplomática. Por especial deferencia, comunica en carta particular, el Sr. Espinosa de los Monteros, Subsecretario de Estado, al Ilmo. y Rdmo. D. Mateo Múgica Urrestarazu, obispo diocesano de Pamplona, las denuncias recibidas del Cónsul español en Manila contra el convento capuchino, "centro de separatismo vas– co", en correspondencia constante con el Colegio de Lecároz, "que es conside– rado por todos como el centro del filibusterismo más importante de las Provin– cias Vascongadas. De él reciben cartas con órdenes e instrucciones francamente separatistas; todo lo que me permito poner en conocimiento de Vd...". Que se mantuviera correspondencia epistolar entre una y otra casa reli– giosa, nada de extraño, puesto que unos y otros procedían del mismo hontanar vocacional: la fundación Llevaneras. Y se confirma por los restos aún no desa– parecidos. Y en los que se comprueba que alguno de aquellos frailes soltó ex– presiones poco recomendables, anatematizadas por el dicho Sr. Cónsul. En escrito de su puño y letra convoca el Ilmo. prelado al min. prov., Joa– quín de Beriáin, y al rector, Dámaso de Elizondo, a una entrevista antes de res– ponder al Sr. Subsecretario de Estado. "Yo tengo verdadero empeño - declara al P. Elizondo- en defender a Vds. y en demostrar a los de Madrid que ese centro, hoy tan floreciente, no está dirigido por filibusteros; que todo eso es pura calumnia, y que S. Magestad y España podrán temer cuanto quieran a Una– muno, Blasco lbáñez, etc. pero que nada pueden temer ni sospechar de Vds., Profesores virtuosos y muy ilustrados" 39 • Entre la invitación del Ilmo. prelado y la respuesta al Sr. Espinosa se in– terpuso una fecha que al P. Dámaso pareció oportuna: 8 de diciembre, festivi– dad de la Inmaculada Concepción. Bien podrá acreditar el Sr. Gobernador Ci– vil, por vista de ojos, el ambiente patriótico del Colegio. Llegó el Exmo. Sr. Jiménez de Bentrosa al filo de la media mañana, con el diputado foral Sr. Usechi, el alcalde de Pamplona, D. Leandro Nagore, los señores Sarasa y Liquiniano y acompañantes. Poco después aparecía D. Vicen- 38. Diario del P. Andrés de Lizarza (N. B.), 25 de mayo de 1924. 39. Pamplona 3 de diciembre de 1924, Ilmo. D. Mateo Múgica, obispo diocesano, al P. Dámaso de Elizondo, rector; el comunicado del Sr. Subsecretario de Estado al Ilmo. Sr. D. Mateo Múgica Urrestarazu, desde Madrid 29 de noviembre de 1924: ACL, E y K-64 bis. 170

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz