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tima había sido excepcional, porque uno de los contendientes formaba candi– datura con el marqués de Vadillo, defensor de los fueros navarros contrE. la ga– mazada y de los religiosos de enseñanza, es decir, de la enseñanza por los re– ligiosos, contra la Ley del Candado, muy amigo del P. Joaquín de Llevaneras y del P. Berardo de Cieza, que debe de ser el religioso que pidió licencia para participar en los comicios 34 • El diputado Sr. Lequerica (José Félix) en conversación con el P. Beriáin se limitó a comentar el proceder de los capuchinos de Lecároz en la educación de sus alumnos y en sus relaciones sociales. Alarmante se mostró en cambio el obispo de Huesca, Ilmo. P. Zacarías Martínez, con el P. Ciáurriz, min. prov., por la indignación del Rey, al que se había informado que el Colegio de Lecároz no solamente era separatista, sino fautor del separatismo. El Nuncio Tedeschini, al que acudió prestamente su reverencia, oyó com– placido la defensa que en largas explicaciones se le hizo presente. Opinaba, con todo, el P. Ildefenso que quien en aquella ocasión conjuró la tormenta no debió de ser el Sr. Nuncio ni los muchos pliegos que llevaba emborranados, sino la guerra de Marruecos, que impidió el desplazamiento del Soberano al Norte y "que se descargase el golpe sin poder prevenirlo" 35 • Del 1 O al 17 de septiembre de 1922 se celebró en Guernica el 111 Con– greso de Estudios Vascos, al que presento el P. (Augustinus de) Lizarra un in– forme acerca de la enseñanza del euskera en el Colegio de Lecároz. Tanto agra– dó a los lingüistas que acordaron recabar de la Sociedad de Estudios Vascos su impresión y reparto en los centros de enseñanza, con el ruego de que er. todos ellos se introdujera el método bilingüe del Colegio de Nª Sª del Buen Consejo de Lecároz 36 • Mas no todo debió de ser pan candeal. Desde Barcelona y a punto de embarcar rumbo a Buenos Aires, el min. prov., Ildefonso de Ciáurriz, y su se– cretario, Pascual de Pamplona, notifican en sendas cartas al rector, Eusebio de Azpilcueta, la indignación del obispo de Huesca, Ilmo. P. Zacarías Matínez, contra los capuchinos de Lecároz presentes en el Congreso de Guernica, que "se habían expresado en términos injuriosos para los Obispos de Pamplona y Vitoria, por no haber publicado las Pastorales en vascuence. Lo encontré - aña– de el P. Ciáurriz- verdaderamente irritado". Le cogió tan de sorpresa que no halló otra réplica que las manifestacio– nes del Pater Augustinus y los relatos de la prensa diaria 37 . A su regreso de Chile y Argentina se propone el P. Ciáurriz fundar casa 34. P. Ildefonso de Ciáurriz, min. prov. responde al rector, P. Joaquín de Beriáin, Pam– plona 4 de marzo de 1914; acuerdo definitoria!, Pamplona 24 de diciembre de 1914: ACL, J-15 y J-26. Berardo de Cieza, Crónica, E, 1904-1906 (amistad con Vadillo). "La Avalancha'· (1918), 52-53. El min. prov. P. Ciáurriz apela a los ns. 107 y 108 del "Manual Seráfico", relativos a la prensa y a las discusiones políticas. 35. P. Ildefonso de Ciáurriz al P. Eusebio de Azpilcueta, rector; Pamplona, 22 de agosto de 1921: ACL, J-77; P. Ciáurriz nuevo min. prov. 36. "Euskal-Esnalea" (S.S., 1922), 233-234. 37. Barcelona 2 y 4 de noviembre de 1922: ACL, J-80. Sospecha el P. Ciáurriz, por ciertas amargas entrevistas, que la campana de Huesca sonaba a los golpes del badajo vitorianc: que el un prelado se desfogaba por lo que había oído del otro. 169
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