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290 Capítulo IV — Casas de formación En 1962 se publica la «Veterum Sapientia» y sus estatutos correspon­ dientes para la restauración del latín eclesiástico, optando por la enseñanza teológica en esta lengua de nuestra tradición cristiana. En nuestro seminario no se ha llegado a la docencia en latín. Por el contrario, los textos clásicos redactados en latín resultan cada día más difíciles, hasta el momento en que se hacen imposibles. Añádase la circunstancia de que al implantar en nues­ tro seminario menor el plan del bachillerato oficial, el cultivo del latín se ve de tal modo desfavorecido que en la actualidad al comenzar los alumnos los estudios eclesiásticos se encuentran incapacitados para manejar los documentos latinos. También dentro de esta descripción académica de constante evolución debemos hacer notar el desamparo que sienten los profesores ante los ma­ nuales. La teología está en fuerte efervescencia. Los manuales quedan viejos y desadaptados. Se impone la necesidad de un trabajo, con frecuencia arduo, de folios multicopiados que den la propia versión del profesor con respecto a sus asignaturas. Con el correr de los años la situación numérica del colegio de teología llegar a ser tan exigua que, sin otras consideraciones, urge una fórmula de integración de alumnos para los estudios eclesiásticos. En Pamplona se crea en 1969 el centro superior de estudios teológicos, formado estructural­ mente por tres entidades: seminario conciliar, seminario de capuchinos y seminario del Verbo Divino. De intento no se quiere que la sede radique en el seminario de la diócesis y queda establecida en los centros diocesanos de pastoral (C. José Alonso, 1). El centro ha sido concebido como integra­ ción de teologados con participación equitativa de los componentes. En 1969-1970 la nueva promoción venida del noviciado se integra totalmente en el C.S.E.T., mientras que los tres cursos restantes siguen en casa el sistema nuestro. Al año siguiente, 1970-1971, nuestro semina­ rio de teología se encuentra partido: los cursos 1.° y 2.° se hacen en el C.S.E.T.; el resto en casa. En 1971-1972 tres cursos íntegros se hacen en el C.S.E.T., y el cuarto curso estudia parte de las materias en dicho centro y parte en el convento. Desde 1972 la integración es absoluta, con la peculiaridad de que este año contamos con un curso más por la implan­ tación del postulantado. El centro superior de estudios teológicos publica su programa oficial. El ciclo completo está integrado por un quinquenio, donde se organiza lo

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