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finalmente, han convertido "el corredor de !barra en un conjunto armónico muy agradable". Generosidades, como la de la indiecita Lola Maygúa, que lega unos terrenos en San Antonio de !barra y una casa en la calle Pichincha de la capital de Imbabura rentan a la fraternidad capuchina 80.000 y 95.000 sucres respectivamente; la señorita Zoila Rosa María Moncayo Morales hace donación irrevocable, ante el notario público Fidel Torres Hinojosa, de un inmueble que posee en Atahualpa 6-62, por valor que no se especifica en las crónicas. Con destino a la piscina olímpica se desprendió la fraternidad, por 30.000 sucres, de una parte de la huerta. Pedrea de lotería, nunca inoportuna. Dos últimos apuntes relativos a la comunidad capuchina de !barra: el uno ministerial y el otro, a mi entender, de sentido común. Desde agosto de 1971 queda a su cargo, con el título de "capellán residente" y 1.000 sucres mensuales, el hospital, con obligación de misa y visita diaria y asistencia en cualquier caso urgente; se atiende asimismo al asilo y al orfelinato (47). Por fin, el día 7 de junio de 1972 queda inscrito en el registro de propiedad, como declarado en "sentencia de posesión efectiva, por prescripción extraordinaria", el solar (iglesia y convento) lindante con el Orfelinato Pérez, de una hectárea de extensión y asimismo la capilla de la VOT, de acuerdo con lo manifestado por el Sr. DON LUIS GUERRERO RIALPE, mandatario del síndico capuchino en Ecuador (Dr. Jorge Merlo Vázquez), sobre manejo de ambos inmuebles, desde 1937, en forma pacífica, tranquila, ininterrumpida, como de dueño y señor, por la comunidad de padres capuchinos (48). CONCLUSION.- ¿Fracaso real del colegio seráfico de !barra? No. Aparte los líderes cristianos que proceden de sus aulas, varios grupos, no excesivos, pasaron al noviciado y a los estudios superiores, como podrá comprobarse en su epígrafe correspondiente. La crisis vocacional no es fenómeno aislado ni custodia! ni ecuatoriano. América hispana, la Península Ibérica, Europa occidental bastan a desmentirlo. Actores y testigos excepcionales de la creación y desarrollo que tuvo nuestro seminario seráfico darán su versión particular y creo, que en casos, contradictoria: dureza y rigor disciplinar, actitud de superiori– dad olímpica, desvío, en oposición a los que lamentaban un exceso de condescendencia, de mimos, de libertad. 249

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