BCCCAP000000000000000000000207
No es que se opongan al régimen de externado, sino que propenden a introducirlo, porque el internado se les hace al parecer demasiado gravoso. "El seminario se mantiene exclusivamente con nuestro esfuerzo, pues nunca o muy mermada llega la ayuda prometida por el padre custodio" -anota el cronista de !barra-, aunque reduciéndose al gravamen financiero (22 de marzo de 1966). Con los últimos días del mes de marzo llega la confirmación de Santos de Egüés como custodio y su nombramiento de superior regular del Aguaiico. "Ad experimentum" se unen ambas entidades, "sin demasiado interés por ninguna de las partes" (C. I.). Guardián de !barra y rector del colegio, Benito Andueza; Basilio de J. Andrade, vicario y profesor; Rodolfo Erburu, prefecto de disciplina; Nemesio A., profesor; Ramón Echegaray, prefecto espiritual y profesor; Marcelino Zábal, profesor. Erburu y Echegaray organizan campamentos con algunos seráficos de cursos superiores; con 10 de ellos trabajan en una fábrica de fideos de Cayambe. Regresan muy satisfechos de la convivencia obrera y litúrgica. Al cronista Nemesio encrespan tales modernismos y todas las teorías de "libertad, simpatía y blandura". De 90 seráficos que había el año pasado, fallaron casi la mitad. "No se dan cuenta -sigue comentando- de que es necesario el sacrificio. Los niños que antes abandonaban el seminario, salían llorando; ahora salen cantando, como de una liberación". No son de extrañar discrepancias ni diplomáticos chispazos en las reuniones de claustro (32). Los de séptimo curso mostraron descontento por habérseles retenido un año más en calidad de profesores. "La mayoría votó por la supresión de este afio de prueba" y por el paso inmediato de la escuela seráfica al seminai.io . La fraternidad de !barra se ha merecido palabras cálidas de admira– ción y de gratitud por parte del custodio Langarica que ha podido comprobar puntualidad en el desempefi.o de las tareas docentes y aplicación esmerada al culto de la iglesia. Con el equipo de educadores celebró una reunión en el mismo !barra el día 25 de noviembre, para reflexionar con ellos acerca de "las nuevas orientaciones conciliares en torno a los criterios pedagógicos de los seminarios". Al discurso orientador del padre custodio sucedieron unas cuantas ponencias sobre el fracaso, que con mucha indulgencia se denomina aparente, del seminario seráfico en su proyección vocacional; disciplina y libertad, virtudes humanas, trato social y educación religiosa. Prevalecio el criterio de los "progres": libertad observada (más que vigilada) de los alumnos desde 4to. a 7to. curso en su asistencia a los actos religiosos; 242
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz