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El concejo provincial del Carchi comunicó al padre superior de Tulcán que, puesto que el colegio seráfico emigraba de Tulcán a !barra, se le retiraba la subvención de 5.000 sucres ofrecidos para las obras. Dos comisiones, la w1a municipal y la otra del mercado, se presentaron al padre guardián a pedir explicaciones de aquella determinación. Y una tercera, de autoridades civiles y eclesiásticas, le invitó a sincerarse ante una asamblea popular. No faltaron alusiones a la contribución generosa de los vecinos en la erección del nuevo convento; pero insistieron más particularmente sobre el desamparo religioso y cultural en que se les dejaba; puesto que la escuela seráfica era en su concepto un centro de formación de futuros dirigentes católicos que enfrentar al influjo nefasto del colegio Bolívar, liberal, laico y sectario. De ahí que reclamara, como contrapartida, el establecimiento de un colegio externo de segunda enseñanza, a tenor de lo que algún miembro de la comunidad capuchina les había prometido (34). En sesión custodia! de 15 de septiembre de 1954 se había acordado instalar definitivamente el colegio seráfico en el convento de San Francisco de !barra; y en sesión definitoria! de 19 del mismo mes aprueba. dicha determinación (35). No se explica. el custodio cesante. P. Ruperto de Ariza.leta, por qué semejante traslado, cuando el convento de Tulcán se había levantado para seminario seráfico y el de !barra se había rehecho para noviciado (36). En realidad, los seráficos habían continuado en el edificio antiguo, no excesivamente mejorado. Condiciones tan adversas del local, agudizadas por la actitud del profesorado opuesto (salvo excepción) a su actual emplazamiento y por el carácter absorbente del ministerio pa.n-oquial, indujeron al custodio Langarica a mudar de vecindad el seminario seráfico (37). En nueva sesión custodia! de 27 de mayo de 1955 se nombra director del colegio seráfico, que desde el curso próximo habrá de funcionar en !barra, al P. José Miguel de Arraiz, por renuncia del P. Nemesio, que se incorpora como profesor y prefecto de disciplina. Con ambos (:Olaborarán los padres Leonardo de Berbinzana y Marceliano de '.,izaso (38). El nuevo director, de diverso talante que el dimisionario, se indigna por los recelos que manifiestan ciertos religiosos, fundados en experien– cias de Argentina y Chile, para abrir las puertas a · cuantos pidan el ingreso, si no existe otra razón para rechazarlos; y protesta del reducido número de 20 a que se extendió la matrícula (39). 205
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