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EL FIN DEL EUROCENTRISMO RELIGIOSO… 217 Uno de los rasgos del pensamiento actual es la afirmación de lo diferente, de lo otro en cuanto otro, etc. Pero esto se sustantiviza a veces y no se piensa que el reconocimiento recíproco de lo diferente implica ya la superación de la simple diferencia y la aceptación de la identidad que nos es común; identidad que a su vez no es nada abstracto, sino el reflejo de nuestra insobornable mismidad. Mi punto de vista sobre el problema religioso en la situación actual se sintetiza en lo siguiente. La globalización, que tiende a ins- taurar un modo de vida homogéneo, es ajena de suyo al tema de la religión, pero al mismo tiempo posibilita una relación más directa entre las diferentes civilizaciones y por tanto entre las diferentes reli- giones que son una dimensión esencial de aquéllas. Esto, en segun- do lugar, va no sólo a hacer posible sino a forzar el diálogo y el debate entre las religiones desde una posición que salvaguarde y reafirme, y a la vez enriquezca, la peculiaridad de cada una de ellas. Y en tercer lugar, ese debate interreligioso, que pudiera no verse libre de graves conflictos, ha de tener, como criterio que fije la medi- da de su eficacia, la encarnación de lo divino, la afirmación de la presencia efectiva de Dios en el hombre de forma que a éste se le reconozca la dignidad útima e irreductible que sólo la religión, y ninguna otra manifestación cultural, es capaz de garantizar. M ARIANO Á LVAREZ G ÓMEZ Universidad de Salamanca

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